Let it roll, baby roll

Las motocicletas han servido de inspiración para cientos de artistas musicales desde los comienzos del rock hasta hoy

Lifestyle
Viernes, 20 marzo 2015 825 Views 0 Comments
Let it roll, baby roll

Los neumáticos trazan la línea con decisión sobre el asfalto y el tubo de escape deja tras de sí una nube que huele a gasolina y libertad. El sol está en el punto más alto y la carrocería de la motocicleta refleja su luz. De fondo, suena el Preludio para clave en Do mayor de J.S. Bach. Error.

Carretera, nomadismo y osadía son parte de la esencia del mundo de las motos, ese particular universo lleva su propia banda sonora, en la que el rock es el rey. Quien ha probado el viento en la cara sobre las dos ruedas se ha sentido, por un momento, rebelde, una sensación que también se puede paladear al escuchar rock a todo volumen. Los pioneros de este estilo, como Bo Diddley o el cantante con cara de ángel, Elvis Presley, no dudaban en convertirse en riders, al menos en las portadas de sus discos.

Con ellos el dúo motos & rock no hace más que empezar, muchos cantantes y grupos han seguido esa tendencia: Jimi Hendrix  posaba con una chopper en la portada de South Saturn Delta Prince con una Honda púrpura en la portada de Purple Rain. Billy Idol no aparecía con la moto en sus discos, pero era todo un rider. Tampoco Bob Dylan se separaba de su Triumph 500 de joven. De hecho, Dylan sufrió un accidente el 29 de julio de 1966, en el festival de Woodstock cuando buscaba un taller. Después del percance el cantante se sumió en un año de retiro en el que se dedicó a componer y realizar grabaciones caseras, hasta que reapareció en la escena pública en 1967 con un nuevo álbum: John Wesley Harding. Janis Joplin, otra de las asiduas de Woodstock, posa con una chopper en foto empleada para la portada de un recopilatorio póstumo de 1999. Robert Gordon comparte la portada del álbum de 1982 Too fast to live, too young to die con una moto clásica.

En 1969 la alianza entre guitarras y dos ruedas vuelve a aparecer, esta vez en la gran pantalla, con la película de Dennis Hopper Easy rider, en la que suena el ya mítico Born to be wild del grupo Steppenwolf. Esta agrupación sacó su nombre de la novela de Herman Hesse, El lobo estepario, y el nombre es un apodo más que adecuado para describir a los moteros que hacen carretera sin más pareja que su vehículo. La rebeldía y el rock viajan juntos. Un año más tarde, en 1970, nacía otro himno a la carretera de las manos de la banda The Doors: Roadhouse blues.

Otros iconos se sumaron a esta moda, incluso figuras que se alejaban del rock, como The Jacksons en su álbum 2300 Jackson Street con el tema Harley. Una moto custom Indian es la protagonista del videoclip Sign your name de Terence Trent D’Arby, así como del vídeo Girls, Girls, Girls, del grupo estadounidense de glam metal Mötley Crüe. La banda de soul británica Fine Young Cannibals también rodó en moto durante la grabación de su tema Good Thing. La lista se amplía a mujeres, como Jennifer López en I’m real con una preciosa custom azul, Lady Gaga en Judas o Shakira en Loca, grabado en Barcelona. Casi ninguna de las estrellas citadas lleva casco en sus clips, a Shakira en la ciudad condal no le dejaron pasar la infracción y le multaron con 400 euros.

Como en toda relación, hay malos momentos: las motos también han pasado factura a muchos rockeros: la cojera y el bastón de Billy Idol son fruto de dos accidentes de carretera con su Harley, así como la lesión de la pierna de Gene Vincent, apodado el príncipe negro del rock por su atuendo de cuero. La exbajista de The Pixies, Kim Deal, también sufrió un accidente con su moto después de una gira. Algunos músicos de rock como Duane Allman y Berry Oakley, guitarrista y bajista de The Allman Brothers Band, perdieron la vida en sendos accidentes de tráfico.

Made in Spain

El asunto no se limita a la música anglófona, en España también han tenido fuerza las canciones relacionadas con motocicletas y todo su mundo de adrenalina. En el 82 el grupo pop rock Palmera grabó La llave de la moto: “Devuélveme la llave de la moto, y quédate con todo lo demás”. Otra para la colección es el Yo solo lo hago en mi moto, del grupo Obús.

Hoy el romance entre música y motos sigue ardiendo, el rock es uno de los ingredientes de las concentraciones moteras en toda la geografía española en puntos como Bullas (Murcia), Cubelles (Cataluña) o Navarra. La plataforma On Road 66 lanzó varias propuestas de concentraciones moteras con concierto incluido el pasado 2014. Barón Rojo fue uno de los grupos rockeros encargados de poner música a uno de esos encuentros.

Hay motocicletas que disponen de radio o de un equipo de sonido compacto para ambientar las rodadas, pero, aunque carezcan de él… las motocicletas por sí solas, ¡ya hacen música! Lo saben muy bien los suizos The blues Mystery: The motorbikes are roaring!

Esta canción y muchas más en nuestra lista motera de Spotify.

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Ángela Irañeta

Oteadora de historias sobre dos pies, dos manos... O dos ruedas. Estudia Periodismo en la Universidad de Navarra y es la subdirectora de la publicación.

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